Clínica Sant Antoni ha participado en la implantación de un circuito de ortogeriatría para derivar, en menos de 24 horas, a pacientes mayores frágiles con fracturas no quirúrgicas desde Urgencias a Centros de Atención Intermedia. Impulsado por el Comité Operativo del Enfermo Frágil y Atención Intermedia (COMFAI) del Área Integral de Salud Barcelona Esquerra (AISBE), el modelo integra valoración geriátrica, atención multidisciplinar y coordinación entre niveles asistenciales, un enfoque que ha demostrado mejorar la recuperación funcional y la autonomía de los pacientes, y reducir el riesgo de caídas y complicaciones.
El progresivo envejecimiento de la población y el aumento de las situaciones de fragilidad han incrementado el número de personas mayores que acuden a los servicios de urgencias por fracturas de pelvis y fracturas vertebrales estables. Aunque estas lesiones no requieren cirugía, si no se actúa de forma precoz pueden provocar un deterioro funcional importante, aumentar la dependencia y favorecer la aparición de síndromes geriátricos.
Ante esta realidad, el centro sociosanitario Clínica Sant Antoni ha colaborado con el Comité Operativo del Enfermo Frágil y Atención Intermedia (COMFAI) del Área Integral de Salud Barcelona Esquerra (AISBE) para impulsar el diseño de un circuito asistencial específico para pacientes mayores frágiles con patologías traumatológicas no quirúrgicas.
El objetivo es evitar el deterioro funcional asociado a estas lesiones y garantizar una atención integral que favorezca:
La iniciativa se ha diseñado a partir de la colaboración entre los siguientes hospitales de agudos y Centros de Atención Intermedia:
Hospitales
- Hospital Clínic
- Hospital Sagrat Cor
- Hospital Plató
Centros de Atención Intermedia
- P.S. Pere Virgili
- C.B.C. Dolors Aleu
- CSA Clínica Sant Antoni
En su diseño han participado profesionales de Traumatología, Urgencias, Geriatría, Rehabilitación, Medicina Interna y Atención Primaria, así como unidades de fragilidad de distintas organizaciones sanitarias.
El modelo se basa en cuatro elementos clave:
Con este enfoque se pretende mejorar la recuperación funcional, disminuir la dependencia, reducir el riesgo de síndromes geriátricos y optimizar la utilización de recursos asistenciales y sociales.
Mejor coordinación entre departamentos. La implantación de este circuito asistencial transversal y del protocolo de actuación ha mejorado la coordinación entre los servicios de Urgencias, Traumatología y Geriatría y los Centros de Atención Intermedia. Asimismo, ha reforzado la comunicación con Atención Primaria y ha favorecido la continuidad asistencial tras el alta.
Aumento de la calidad. Los resultados obtenidos con la implantación de este circuito y la derivación temprana a Centros de Atención Intermedia muestran una mejora significativa en la funcionalidad, la marcha, el equilibrio y la autonomía de los pacientes tras el alta: • Un 85 % logró alcanzar una situación de independencia o de dependencia leve. • Un 92 % experimentó una mejora en las transferencias (por ejemplo, de la cama a la silla). • Un 80 % mejoró su postura durante la marcha. • Un 92 % mejoró en la deambulación. • Un 78 % mejoró su equilibrio al sentarse. • Un 90 % mejoró en el uso del WC. • Un 68 % experimentó una mejora en las actividades instrumentales de la vida diaria (Lawton). • En un 85 % disminuyó el riesgo de caídas. • El riesgo medio/alto de úlceras por presión pasó de un 84 % al ingreso a un 39 % al alta.
Implicar a los grupos de interés. Los principales grupos de interés implicados son los pacientes, sus familias, los servicios de Urgencias y Traumatología, los equipos de Atención Intermedia, los profesionales de Atención Primaria y las organizaciones sanitarias participantes.
Sin especificar
Entre los factores que han contribuido al éxito de la práctica destacan los siguientes:
Aspectos que hay que tener en cuenta
Dr. Julio Durán
La práctica demuestra que la coordinación entre hospitales de agudos y Atención Intermedia mejora la recuperación funcional, reduce complicaciones asociadas a la fragilidad y facilita el retorno de las personas mayores frágiles con fracturas no quirúrgicas. El circuito ha sido presentado en el ámbito científico-profesional de la geriatría como modelo transferible a otros territorios.
Publicada el 2 sep. 2026
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